luz

¿Cómo ahorrar luz con la nevera?

¿Sabías que la nevera consume el 30% de la factura de luz de tu casa?

En principio puede sonar alarmante y más con los tiempos que corren, tener una cocina bien equipada y energéticamente eficiente no tiene por qué resultarte caro.

Piensa que hacer un buen uso del frigorífico te permitirá ahorrar dinero durante todo el año.

Sencillos pasos para ahorrar luz con la nevera

Al estar funcionado las 24 horas del día, es lógico que sea uno de los electrodomésticos que más electricidad consumen.

Entonces… ¿Cómo hacer para que mi refrigerador gaste menos luz?

Con unos sencillos pasos, que puedes poner en práctica desde hoy mismo, puedes evitar gastar energía innecesariamente, vamos cuáles son.

No dejes la puerta del frigorífico abierta más tiempo del necesario

A lo largo del día, ¿Cuántas veces vas a la nevera sin saber muy bien para qué? Cada vez que la abrimos y pensamos que coger mientras la puerta está abierta, entra el aire caliente del exterior y el frigorífico pierde frío.

Aunque no lo creas, con un gesto tan simple como reducir el número de veces que abres la nevera a lo largo del día y cerrar la puerta lo antes posible, ahorrarás dinero casi sin darte cuenta.

Ajusta la temperatura ideal de la nevera y el congelador

Puede ser tentador mover la rueda del termostato de la nevera al máximo, sobre todo en verano.

¿Cuál es la temperatura ideal para el frigorífico?

La temperatura adecuada para el interior de la nevera es entre +3 °C y +4 °C, mientras que la temperatura recomendada para el congelador suele ser de unos -15 °C y -18 °C.

Ten en cuenta que por cada grado de más, el consumo total aumenta.

¿Cómo enfría más una nevera en el 1 o en el 5?

Si no puedes ver visualmente la temperatura del interior de tu nevera, siempre tienes la opción de medirla con un termómetro para que puedas controlar con exactitud los grados y puedas ajustar el termostato.

Normalmente, con ponerlo a la mitad, es más que suficiente.

Piensa muy bien donde la instalas

Para un consumo sostenible y que los alimentos siempre estén frescos, quizá el paso más importante para ahorrar luz con la nevera sea el sitio donde la tengas instalada.

Aunque encontrar el lugar correcto puede convertirse en un auténtico dilema, sobre todo si el espacio brilla por su ausencia, comprueba que cuenta con la ventilación adecuada y que tiene suficiente espacio por la parte trasera para que el aire circule.

En la medida de lo posible, evita que esté cerca de fuentes de calor como puede ser el horno o los fogones de la cocina, y sobre todo, que no esté expuesta a la luz directa del sol que entra por la ventana.

consumo de un frigorifico

Deshazte de la escarcha

Si tu nevera ya tiene algunos años, el tener la temperatura del congelador en invierno demasiado baja, hace que se vaya acumulando escarcha, haciendo que sea menos eficiente y posiblemente acabar teniendo menos espacio en el congelador.

No esperes a que la capa de hielo sea excesivamente gruesa, cada milímetro de escarcha hace que la nevera gaste más electricidad y trabaje más de la cuenta.

Si de verdad quieres ahorrar luz con la nevera, puedes plantearte descongelarla al menos dos veces al año.

Cada tipo de alimento en su sitio

Tener una nevera ordenada y organizada además de ser muy práctico para el día a día, reduce el consumo de energía.

¿Sabías que tu frigorífico cuenta con zonas más frías que otras para cada tipo de alimento?

como saber si mi nevera consume mucho

No es una regla exacta, pero puedes dedicar cada una de las baldas a diferentes tipos de alimentos para que se conserven en perfecto estado sin tener que bajar la temperatura.

Los estantes de la parte superior (la menos fría) son ideales para comida precocinada o embutidos. Para el pescado, la carne o los yogures, puedes optar por ponerlos en un estante más abajo. Las verduras y hortalizas, al cajón de abajo del todo.

No te olvides de quitar los plásticos y los envoltorios de los alimentos congelados antes de meterlos en la nevera o el congelador.

No metas comida caliente

Poner alimentos calientes en la nevera, aparte de reducir considerablemente la temperatura del interior, hace que los otros alimentos pierdan frescura.

Si acabas de cocinar y quieres guardar la comida en tapers para otro día o congelarla directamente, es mejor que la dejes enfriar antes.

Igual sucede con las sobras, deja que alcancen por lo menos la temperatura ambiente antes de meterlas en la nevera.

No es necesario llenarla a tope

¿Qué gasta más un frigorífico lleno o vacío?

Sobrecargar en exceso el frigorífico hace que gaste mucha más energía para conseguir la temperatura ideal.

Por ejemplo, la fruta que aún no está madura puede mantenerse fresca a temperatura ambiente varios días en invierno.

Limpiar la nevera con frecuencia

La acumulación de residuos aumenta el consumo energético de la nevera, Intenta limpiarla regularmente por dentro y por fuera para quitarle el polvo, sobre todo en la parte de arriba.

Antes de limpiar en profundidad cada uno de los estantes, asegúrate que está desenchufada. Utiliza productos de limpieza adecuados y recomendados por el fabricante para limpiar la nevera.

La importancia de la etiqueta energética de tu frigorífico

¿Cómo saber si mi nevera consume mucho?

El consumo eléctrico de un frigorífico depende de su clase energética.

ahorrar luz con la nevera

Con el cambio en las etiquetas energéticas de los electrodomésticos que entró en vigor el 1 de marzo de 2021, ahora es mucho más fácil saber cómo ahorrar luz con la nevera.

Gracias a este nuevo etiquetado y con la eliminación de clasificaciones algo confusas, ahora las categorías van desde la A hasta la G, siendo la categoría A la más eficiente energéticamente, y, por tanto, la que más energía ahorra.

Las últimas comprobaciones

Un gesto tan sencillo como asegurarte de que las juntas de goma cierran herméticamente y que no hay ningún tipo de fuga por dónde pueda escaparse el aire supone un buen ahorro a fin de mes.

Las neveras pueden perder eficiencia por el paso del tiempo y en consecuencia, aumentar su gasto energético. Si notas que tu vieja nevera ya no enfría lo suficiente, posiblemente haya perdido potencia y sea el mejor momento para cambiarla por una nevera nueva.

Elegir el frigorífico adecuado

¿Las neveras de bajo consumo eléctrico merecen la pena?

Cambiar la nevera por una más moderna, aunque la que tengas siga funcionando, podría ahorrarte dinero a corto plazo.

De hecho, si estás pensando en comprarte un nuevo frigorífico, aparte de fijarte en el tamaño, su capacidad o la potencia, es importante que valores muy bien su eficiencia energética.

¿Es recomendable desconectar la nevera para ahorrar energía?

Desenchufar pequeños electrodomésticos o ponerlos en modo de espera es un gesto muy útil para ahorrar en la factura de la luz, pero en el caso de la nevera esto no es así.

El frigorífico y el congelador deben estar encendidos constantemente. Si quieres conservar la comida en perfecto estado, olvida la idea de apagar la nevera por la noche. Sin embargo, cómo hemos mencionado anteriormente, puedes reducir ligeramente la temperatura del termostato para que puedas ahorrar luz con la nevera.

¿Cuánto tiempo puede estar una nevera apagada?

Normalmente, una nevera puede estar desenchufada unas 3 horas de forma segura.

Pasado este tiempo, la comida empieza a deteriorarse en el interior por la formación de bacterias. Especialmente en alimentos frescos como el pescado, la carne o los yogures.

¿Se estropea un frigorífico desenchufado?

Siempre y cuando esté totalmente vacía, tener la nevera apagada mucho tiempo no debe preocuparte por si se estropea. Sin embargo, estar constantemente desenchufándola, podría llegar a dañarla.

¿Cómo guardar una nevera desconectada?

Si tienes pensado mudarte y quieres saber cómo mover tu nevera sin problemas, solo tienes que seguir una serie de recomendaciones para que llegue sana y salva a tu nueva casa.

Antes de nada, retira todos los alimentos y descongela el congelador.

Desenchufa la nevera y a continuación ve quitando cada uno de los estantes y los cajones y límpialos a fondo con agua tibia y jabón.

Con una mezcla de agua y bicarbonato ve limpiando el interior de la nevera, cuándo termines, ve secando poco a poco con un paño de microfibras.

Pon los anclajes que suministra el fabricante para evitar que se mueva cuándo la muevas, esto lo puedes ver en el manual de instrucciones detalladamente.

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